Por mucho que amemos a nuestra familia, tener visitas en casa altera nuestras rutinas. Y si nuestra familia no es creyente, podemos encontrarnos intentando adaptarnos a sus preferencias y descuidando nuestra asistencia a la iglesia.
Pero la experta Dra. Joni De Brito recomienda que mantengamos nuestras actividades habituales sin críticas ni comentarios negativos. Simplemente ir a la iglesia, adorar a Dios y tener comunión es importante. Y el ejemplo dado puede dejar huella en uno o más miembros de nuestra familia. Asistir a la iglesia es un acto de discipulado para nuestra familia. Así que sigan dando un buen ejemplo y oren para que algún día ellos también quieran unirse a ustedes.
Para conocer más sabiduría sobre la crianza de los abuelos, únase a nosotros en nuestro Seminario web semanal Grand Monday Nights –Porque ser abuelos importa.